Qué son las micorrizas

Qué son las micorrizas y como se reproducen.

Las Micorrizas u hongos micorrízicos son un gran aliado de todos los agricultores/as. Destacamos su capacidad para la retención de agua y la ayuda que ofrece a los cultivos como simbiosis de nutrientes/planta. La prospección y selección de microorganismos, al igual que su mantenimiento y conservación, son requisitos indispensables para el trabajo con esta asociación simbiótica, dando siempre prioridad a las cepas propias del lugar.

La necesidad de encontrar alternativas de fertilización más eficaces y económicas que además protejan el medioambiente y la salud humana ha generado un mayor interés investigativo en el ámbito de la microbiología donde sobresalen los estudios que se han efectuado con los hongos micorrizógenos.

Qué son las micorrizas.

Las micorrizas son órganos formados por la raíz de una planta superior y el micelio de un hongo. Funcionan como un sistema de absorción que se extiende por el suelo y es capaz de proporcionar agua y nutrientes a la planta (nitrógeno y fósforo principalmente) y proteger las raíces contra algunos patógenos del suelo como Phytophthora cinnamomi, Thielaviopsis basicola, Rhizoctonia sp., Cilindrocarpon destructans, etc.

De forma general, las micorrizas se definen como órganos de absorción pues los pelos absorbentes de la raíz de la planta son sustituidos por la enorme cantidad de hifas de los hongos más eficientes en tal función que los pelos radicales ya que presentan una superficie de absorción mucho mayor y exploran un volumen de suelo superior.

Se ha estimado que aproximadamente el 95 % de las especies vegetales conocidas establecen de forma natural y constante relaciones simbióticas con hongos del suelo. La mayoría de las plantas vasculares son capaces de formar micorrizas.

En la naturaleza el órgano mediante el cual las plantas absorben nutrientes del suelo no es la raíz propiamente dicha, sino el sistema resultante de la modificación de la raíz, es decir la micorriza.

Cuándo se descubrieron las micorrizas.

Los hongos micorrizas son organismos que viven en simbiosis con las raíces de la planta, de ahí deriva su nombre.

«myces – rhiza» (hongo raíz)

Su descubridor fue el botánico polaco Franciszek Dionizy Kamienski, en 1882 y se creía que sólo algunas plantas las tenían, confirmándose en 1900 que la mayoría de las plantas poseen sus raíces la capacidad de desarrollarlas.

Las micorrizas forman parte del ecosistema del suelo, esto es, de las redes alimenticias de microorganismos, que favorecen la nutrición de las plantas.

Qué función desempeñan las micorrizas en el suelo agrícola.

Las micorrizas actúan a varios niveles provocando alteraciones morfológicas y anatómicas en las plantas hospederas, como cambios en la relación tallo-raíz, en la estructura de los tejidos radicales y en el número de cloroplastos, un aumento de la lignificación, alteración de los balances hormonales, etc.

Estos efectos no se explican como una simple mejora nutritiva de la planta por el aumento de la eficacia en la absorción de nutrimentos por parte de la raíz gracias a la formación de la micorriza, sino que responden a cambios metabólicos más profundos y complejos causados por la integración fisiológica de los simbiontes.

Otro de los efectos interesantes de las micorrizas, es el papel que desempeñan en el ecosistema en el que se desarrollan. Intervienen con diversos microorganismos de la micorrizósfera estableciendo provechosas cooperaciones con unos y compitiendo con otros generalmente de tipo patógeno, o incluso interactuando con la microfauna de la rizósfera (nematodos, áfidos, ácaros, etc.)

Normalmente las plantas micorrízicas crecen más rápido y más saludables que las plantas no micorrízicas debido a que las Micorrizas vesículo-arbusculares incrementan la absorción de elementos esenciales para el crecimiento.

Las micorrizas son las encargadas de transferir el fósforo por excelencia, además de proteger a las raíces de hongos patógenos y nemátodos.

Conclusiones de diversos estudios sobre las micorrizas.

Muchos estudios relacionados con las micorrizas han abordado su relación con los organismos fijadores de nitrógeno y bacterias solubilizadoras de fosfatos. En algunos de estos trabajos se sugiere la presencia de asociaciones tripartitas de plantas leguminosas, micorrizas vesículo-arbusculares y Rhizobium spp.

Se sostiene que las micorrizas favorecen la nodulación y la fijación de nitrógeno por parte de la bacteria mejorando primariamente la nutrición fosfórica de las plantas. Sin embargo se sugiere que la formación de micorrizas vesículo-arbusculares en leguminosas puede contribuir a incrementar la captación de nitrógeno desde el suelo y adicionalmente mejorar la nutrición fosfórica.

Estudios llevados a cabo en cebolla indican que los hongos micorrízicos contribuyen a la producción de la glutamino sintetasa en los terminales radicales y por eso se incrementa la captación de amonio desde el suelo.

En una simbiosis leguminosa-Rhizobium-Micorrizas vesículo-arbusculares son presumiblemente más ventajosos en cuanto a la captación adicional de nitrógeno, lo que resulta también en una mejor captación de fósforo y en el aumento de la fijación de nitrógeno atmosférico (N₂)

No obstante se han sugerido otros mecanismos a través de los cuales la MVA puede influir en el crecimiento de la planta, como la producción de fitohormonas (GA y citoquininas) o la mejora de la estructura del suelo por la formación y estabilización de agregados gracias a las hifas del hongo.

El poder de las micorrizas.

Las Micorrizas vesículo-arbusculares (MVA), incrementan la biomasa vegetal y elevan la relación peso seco de la parte aérea/peso seco de la raíz ya que el aumento en la capacidad de absorción de nutrimentos con su consecuente translocación al follaje ocasiona que se transfieran relativamente menos fotosintatos a las raíces y quede retenida una gran cantidad en la parte aérea que es utilizada para la producción de materia verde. Este efecto representa un ahorro de productos fotosintéticos enviados a la parte heterotrófica del sistema y un incremento de biomasa autotrófica.

En las plantas micorrizadas se produce un incremento del contenido de agua debido a un aumento de la conductividad hídrica de la planta o a una disminución de la resistencia al flujo de agua a través de ella.

También puede ser debido a una mayor absorción a través de la extensa red de hifas externas de la Micorrizas vesículo-arbusculares extendidas más allá de la zona a la cual tiene acceso directo el sistema radical.

Aplicando micorrizas en nuestro suelo, nuestro cultivo hace un mejor uso del agua y es capaz de recuperarse más rápidamente en caso de estrés hídrico.

Las micorrizas aumentan el área de absorción de nutrientes en las raíces, prolongan su vida activa, logrando así una mejor nutrición y expectativas de mejores rendimientos. A cambio ellas reciben de las plantas carbohidratos y vitaminas que toman de los exudados radiculares.

La función de las micorrizas es hacer disponible el calcio, magnesio, potasio y nitrógeno a las plantas, entre otros nutrientes.

Se ha comprobado que la simbiosis puede reducir el efecto nocivo de ciertos microorganismos patógenos de las raíces, aunque el incremento en la resistencia/ tolerancia no se puede generalizar ya que la efectividad varía según el hongo micorrízico, el patógeno implicado, el sustrato de crecimiento y las condiciones ambientales.

Las vías a través de las cuales las Micorrizas vesículo-arbusculares pueden influir en los patógenos de raíz incluyen:

  • Competencia por la captación de nutrientes esenciales en la rizósfera y en la superficie de la raíz.
  • Competencia por sitios habituales de infección en y sobre la raíz.
  • Alteración de la fisiología de la planta hospedera.
  • Presencia de barrera física a la infección (en caso de micorrizas que forman manto)
  • Selección de microflora favorable mediante cambios en los productos de exudados de la raíz.
  • Producción de compuestos tóxicos o inhibitorios.
  • Compensación del sistema de absorción de nutrimentos por daño de las raíces causado por la enfermedad.

¿Ayudan las micorrizas al control de plagas?

Algunos estudios han concluido que las Micorrizas vesículo-arbusculares también pueden inhibir los endoparásitos migratorios dentro de los cuales se inscriben los nematodos.

Los mecanismos implicados en esta inhibición pueden ser la competencia por nutrientes o fotosintatos útiles que afectan el desarrollo óptimo y la reproducción del nematodo o la producción de componentes nematicidas como son el incremento de fenilanina o serina.

Esta actividad nematicida es de mayor importancia que la competencia por el espacio, ya que los nematodos son reducidos aun cuando la mitad del sistema radical no está colonizado.La inhibición también se ha atribuido a cambios fisiológicos complejos causados por la micorriza que hacen que las plantas se vuelvan más resistentes.

Los cambios fisiológicos pueden alterar la atracción que ejercen las raíces sobre los nematodos o presentar barreras físico-químicas a la penetración.

Tipos de micorrizas.

Ectomicorrizas.

En las ectomicorrizas el hongo crece intercelularmente en la corteza de las raíces (la llamada red de Harting) pero nunca intracelularmente. Con frecuencia se forma un manto hifal alrededor de las raíces que son morfológicamente alteradas.

Esta es una característica usada a menudo para identificar este tipo de micorriza. Sin embargo algunas ectomicorrizas no presentan manto hifal.

Estas micorrizas son formadas por hongos de las clases Basidiomicetes y Ascomicetes y a veces son llamadas micorrizas de manto, ya que desarrollan una espesa capa de micelio sobre la zona cortical de las raíces alimenticias de la planta.

Este tipo de micorrizas es el menos común, aunque juega un papel muy importante en el desarrollo de muchas especies forestales.

Endomicorrizas.

En las endomicorrizas el hongo crece inter e intracelularmente y forma dentro de las células corticales estructuras fúngicas específicas.

Para penetrar en las células corticales de la raíz, la hifa adelgaza mucho su pared así como la pared vegetal. Aunque el contacto nunca es íntimo, la membrana celular siempre está rodeando a la hifa en la zona de intercambio.

Existen diferentes tipos de endomicorrizas entre las que se encuentran las ectendomicorrizas, arbutoides, monotropoides, ericoides y orquideoides.

Las endomicorrizas son las más comunes en el mundo. Por su forma de asociarse con la raíz, formando vesículas y airbúsculos. Se les denomina v/a (vesículo-arbusculares) y pertenecen al grupo de las glomales.

Las leguminosas, cereales, frutales, hortalizas y herbáceas de sistemas forestales, son formadores de este tipo de micorrizas.

Ecto-endomicorrizas.

Aunque no son muy comunes, se encuentran en plantas de varios ecosistemas.

Micorrizas vesículo-arbusculares (MVA)

Es el grupo más común entre las micorrizas y sin duda el de mayor importancia económica y ecológica. Aproximadamente el 90 % de las dicotiledóneas y la mayoría de las monocotiledóneas como helechos, algas y briofitas presentan este tipo de micorriza.

Son las más ampliamente distribuidas (tanto a nivel geográfico como dentro del reino vegetal) y se encuentran en condiciones naturales en la mayoría de los cultivos tropicales y subtropicales de interés agronómico.

Están presentes en la mayoría de las angiospermas siendo las familias Chenopodiaceae y Cruciferae las excepciones de mayor importancia. La asociación simbiótica MVA se forma en muchas especies perennes leñosas incluyendo muchas gimnospermas aparte de las pináceas.

Las MVA son probablemente taxones primitivos relacionados con los Zygomycetes. Están formadas por alrededor de 147 especies de tan solo 6 géneros de Zygomycotina: Glomus, Acaulospora, Gigaspora, Sclerocystis, Entrophospora y Scutellospora, pertenecientes a la familia Endogonaceae.

Glomus intraradices y Glomus fasciculatum, como principales, sin descartar alguna otra variedad que se reproducen con hospederos (plantas) vivos.

Micorrizas para la mejora del agrosistema.

Además de las contribuciones de las micorrizas a los agroecosistemas ya señaladas se pueden agregar otras que revisten singular importancia en el contexto de la práctica de una agricultura limpia, como son:

  • Aseguran la supervivencia de la planta al aumentar el presupuesto de fósforo a los remanentes en superávit.
  • Participan en la regeneración de los nichos ecológicos pues tienen un impacto directo en aspectos de la biodiversidad y el flujo de genes en los ecosistemas, así como en la aptitud de plantas individuales.
  • Influyen en la fecundidad, la calidad de las semillas y el vigor de los descendientes. La composición nutricional es mejor que en plantas no micorrizadas debido al mayor contenido de fósforo y nitrógeno.
  • Aumentan la resistencia de la planta a condiciones extremas.
  • Mejoran la capacidad de tolerancia del suelo a niveles elevados de elementos tóxicos.
  • Aumentan la tolerancia de las plantas a la salinidad y la sequía.
  • Contribuyen a la remediación en procesos de degradación ambiental causados por la desertificación, la contaminación por metales pesados y la salinización.

Efectos de las micorrizas en la producción vegetal.

Según Barea (2003), los principales efectos demostrados de la inoculación con Micorrizas vesículo-arbusculares en hortofruticultura son los siguientes:

  • Estimulación del enraizamiento y del crecimiento de las plántulas.
  • Mejora del enraizamiento de los esquejes.
  • Mejora de la supervivencia y el desarrollo durante la aclimatación de plantas micropropagadas.
  • Reducción de los requerimientos externos de fosfato.
  • Incremento de la resistencia de las plantas al ataque de patógenos que afectan a la raíz.
  • Mejora de la tolerancia al estrés abiótico (producido por agentes climáticos como falta de agua, altas o bajas temperaturas)
  • Precocidad en la floración y fructificación.
  • Incremento en la producción de frutos.
  • Uniformidad en la producción.

Las formas de inoculación están estrechamente ligadas a los sistemas de producción vegetal en los que van a ser usadas. Las bases para la aplicación son las que derivan de la factibilidad de incorporar la técnica de inoculación en los procesos de la siembra de cultivos agrícolas, hortícolas o forestales.

La inoculación micorrízica puede ser aplicada en los viveros como una operación cultural más e incluso puede hacerse junto a las aplicaciones de abonos y fertilizantes minerales complementarios.

Uno de los métodos más comunes de inoculación es mezclar el inóculo con el suelo antes de plantar o trasplantar (semillas, plántulas, partes vegetativas).

Para el caso de semillas pequeñas es aconsejable utilizar pellets con semillas incluidas.

Según Abbott y Robson (1982), una MVA debe reunir las siguientes características para ser seleccionada como inoculante:

  • Infectividad.
  • Efectividad.
  • Capacidad de colonización y dispersión del inóculo.
  • Supervivencia del inóculo y persistencia de sus efectos.

Formas de aplicación de las micorrizas.

Se han diseñado algunas formas que permiten a los agricultores inocular esporas o raíces micorrizadas a las plántulas, sustratos y suelos, entre las que se encuentran las siguientes:

Sustratos con propágulos infectivos.

Los sustratos en los que se desarrolla la simbiosis planta-hongo suelen quedar enriquecidos con propágulos de hongos micorrízicos y por lo tanto tener alta infectividad ya que pueden micorrizar en 1 o 2 días.

Estos sustratos así enriquecidos pueden ser utilizados como inóculos pues no requieren mucha intervención antes de su empleo. Las limitaciones son su peso y su volumen que dificultan el transporte y la manipulación.

Suspensiones, pastas y geles.

Se preparan suspensiones de esporas y raíces micorrizadas en carboximetil celulosa al 1 % en las que se sumergen las raíces de las plántulas antes del trasplante al vivero. Se pueden preparar también suspensiones de “inóculo suelo” en un gel líquido para aplicarlas junto con las semillas mediante un dispositivo apropiado.

Además se han ensayado los tamizados de suelo infectado en solución de metilcelulosa al 4 %. Se desconoce la supervivencia de los propágulos infectivos en estos geles acuosos.

Este procedimiento consiste en englobar esporas de MVA en pellets de polimetilamida. También se hacen pellets a partir de inóculo suelo mezclando 20 partes de este con una parte de loess y otra de arcilla.

Pellets con semillas.

Esta técnica se puede implementar con semillas grandes utilizando para ello una solución a base de goma arábiga del 10 al 40 % para fijar las esporas de los hongos a la superficie de las semillas.

Se debe asegurar un rápido procesamiento entre la humidificación y el secado de los materiales para que las semillas no inicien la germinación antes de tiempo.

Cómo reproducir micorrizas.

Micorrizas vesículo-arbusculares (MVA), al no ser posible su cultivo in vitro con técnicas tradicionales, el cultivo y la conservación se realiza en plantas trampa.

El desarrollo de inóculos micorrízicos es un proceso biotecnológico complejo que requiere múltiples pasos. Los Hongos Micorrízicos Arbusculares (HMA) son simbiontes obligados y su cultivo siempre depende de una planta completa o de una raíz. Sin embargo, su elaboración constituye un reto biotecnológico interesante debido a los múltiples beneficios que se pueden obtener.

La prospección y selección de microorganismos, al igual que su mantenimiento y conservación, son requisitos indispensables para el trabajo con esta asociación simbiótica, dando siempre prioridad a las cepas propias del lugar.

Los inoculantes micorrízicos por lo general constan de un sustrato que contiene propágulos micorrízicos: fragmentos de raíz colonizada con HMA y fragmentos de micelio fúngico y/o esporas. Estas últimas son formas de resistencia.

Para la propagación del inoculante se recomienda utilizar plantas de crecimiento rápido y ciclo vegetativo corto que desarrollen un sistema radicular amplio, no sean exigentes en el riego y sean muy susceptibles a la colonización. Las que han demostrado buena micorrización son cereales, leguminosas, llantén y cebolla.

Inóculos micorrízicos

Antes de meternos de lleno en la reproducción de micorrizas de forma casera, tendremos que conseguir inoculos de micorrizas de la siguiente manera.

Obtener inóculos de micorrizas de forma casera.

Buscamos en los bosques maduros las raíces de los árboles. Escarbando un poco observaremos que las raíces tienen una especie de bolitas o tubérculos pegados a la raíz. Recogeremos estas raíces con tierra incluida y las protegeremos con un trapo poroso. Dejaremos secar a la sombra.

Podemos buscar plantas con aspecto saludable, que crezcan a orillas de caminos y en sequía, y sin embargo están verdes y muy activas. Normalmente suelen ser quelites o higuerillas. Se coge la planta de raíz, con suelo incluido y se envuelve en un paño poroso. Se deja secar a la sombra.

Una vez que tenemos seca las raíces, las cortamos con ayuda de un machete y el suelo lo molemos bien. Todo será añadido al sustrato a inocular. (El sustrato deberá ser suelo pobre en nutrientes para que las micorrizas trabajen más efectivamente).

Las micorrizas pueden mezclarse con sustratos orgánicos o compostas para aplicación directa al suelo.

Cómo reproducir micorrizas de forma casera.

Ver procedimiento

Materiales:

  • Inóculo micorrízico.
  • Sustrato: lombricompuesto o tierra negra, pomina y cascarilla de arroz en proporción 2:1:1.
  • Semillas de gramíneas y de leguminosas.
  • Macetas de diferentes tamaños.
  • Fundas para cultivo de plantas en diferentes tamaños.

Realización:

  1. Llenar 3/4 de la maceta con el sustrato.
  2. Colocar sobre el sustrato una capa fina del inóculo micorrízico.
  3. Colocar sobre el inóculo 3–5 semillas de leguminosa y 3–5 semillas de gramínea.
  4. Tapar las semillas con un poco de sustrato y regar.
  5. Cuidar las plantas por 3–4 meses.
  6. Cortar la parte aérea de las plantas trampa y suspender el riego 10–15 días antes de usar el inóculo. Al cabo de ese tiempo cortar las raíces de las plantas en pedazos de aproximadamente 1 cm y mezclarlos con el sustrato. Esto constituye el inóculo para el siguiente escalamiento, el mismo que está conformado por los propágulos de HMA: las raíces colonizadas, las esporas y el micelio que están en el sustrato.
  7. Repetir los pasos 1 a 6 con macetas de mayor volumen, utilizando el inóculo obtenido en el paso anterior. Si es posible, cambiar de hospedero pero siempre combinando una leguminosa y una gramínea. Alternar las semillas utilizadas durante el proceso de escalamiento.

Aplicación de las micorrizas.

Hay que recordar que la asociación se establece durante el crecimiento activo de la planta por lo que se recomienda su uso de la siguiente manera:

  • Para semilleros mezclar el inóculo con el sustrato.
  • Añadir inoculante a cada maceta a razón de 15 g inóculo/kg.
  • Para plantas que se reproducen con estacas, el inóculo debe estar a la altura de la punta de la estaca.
  • Para plantas producidas por micropropagación o cultivo in vitro, inocular al momento del trasplante.

Cómo hacer micorrizas líquidas.

Ver procedimiento

Materiales a utilizar:

  • Bidón de plástico con capacidad de 200 L
  • Melaza de caña de azúcar 20 L
  • Inoculo micorrizas 2 Kg
  • Saco de tela o yute.
  • Agua de lluvia u osmotizada

Realización:

  1. Llenar el bidón con 100 litros de agua.
  2. Añadir los 20 litros de melaza.
  3. Incorporar los 2 Kg de inóculos micorrícicos dentro de un saco de tela o yute.
  4. Remover todo bien hasta disolver todos los componentes.
  5. Rellenar el bidón con el resto de agua (100 litros)
  6. Dejar reposar por 24 h.

Nota: Se puede usar levadura de cerveza o levadura fresca para acelerar el proceso. Si tomamos la determinación de utilizar levadura, hay que tener en cuenta que el agua tiene que estar tibia, es decir, a una cierta temperatura rondando los 18 a 22º C.

Aplicación de las micorrizas líquidas.

  • Vía riego por goteo.
  • Riego normal con regadera.
  • Mediante mochila pulverizadora. Aplicaremos la pulverización alrededor de la planta y en la base de la misma.

Propuesta de laboratorio para la reproducción de micorrizas.

Ver procedimiento

A continuación, se describe el procedimiento para la fabricación de un inoculante propuesto por el Laboratorio de Rhizobiología del Centro de Investigación Agrícola Tropical (CIAT) de Santa Cruz:

Preparación del manual de soporte.

En el momento del acopio la turba tiene aproximadamente un 50 % de humedad. Se la seca al aire hasta el 30 % extendiendo el material en una capa de 5–10 cm sobre el piso. Luego el material es desmenuzado en un molino de martillos y cernido en tamiz con aperturas de 0,5 mm de diámetro.

La materia prima tiene un pH de 4,3. En un medio tan ácido las bacterias mueren, por lo que es necesario neutralizar hasta 6,8–7,2 agregando Ca(OH)₂ en una relación del 3 % (peso hidróxido de calcio/turba seca) en una mezcladora de cemento de 300 litros. Para mejorar la homogeneización se añaden tres bolas de hierro (ø 9 cm).

Luego se humedece el soporte con agua de lluvia antes de proceder a la dosificación en bolsas de plástico autoclavable (polipropileno de 40 µm de espesor). Existen distintas formulaciones para las diferentes leguminosas.

Se produce inoculante en bolsas de 350 g para soya, inoculante para alfalfa y fréjol en bolsas de 25 g e inoculante para otras especies en bolsas de 100 g.

Un punto importante en la preparación es la esterilización del soporte. Se esterilizan lotes de 300 bolsas en autoclave de 500 litros a 121 °C por dos horas.

Preparación de la bacteria.

Se selecciona la cepa de Bradyrhizobium más eficaz para fijar el nitrógeno atmosférico. Para hacer las evaluaciones necesarias se debe contar con una colección de cepas microbianas procedentes de diferentes especies leguminosas.

La selección de cepas se lleva a cabo en tres fases:

  • Estudiar la infectividad de las cepas en sistemas estériles de solario.
  • Se hace una evaluación de la fijación de nitrógeno en macetas en invernadero.
  • Se hace una evaluación final de las cepas seleccionadas mediante ensayos de campo.

Multiplicación de la bacteria.

  • Se transfiere la cepa específica de su tubo de almacenamiento a un Erlenmeyer de 1 litro con 100 a 500 ml de medio nutritivo.
  • Se coloca el Erlenmeyer en un agitador (100–150 rpm) para airear el medio nutritivo por 3 días (Rhizobium) o 5 días (Bradyrhizobium) a una temperatura de 30 a 35 °C. Durante este período crece una densa suspensión madre con una concentración de bacterias de alrededor de 10ⁱ⁰ células por ml en fermentadores con 30 litros de medio nutritivo.

Impregnación del caldo.

  • Cuando está aprobada la pureza del caldo Bradyrhizobium mediante tinción de Gram y las bolsas con soporte están listas (enfriadas después del autoclavado), se procede a la impregnación del caldo en el soporte.
  • Cada bolsa es abastecida con 20 ml de caldo aumentando de esta manera la humedad final del producto hasta aproximadamente el 40 %.
  • La alícuota es introducida en el soporte con una jeringa. Luego se sella el agujero con cinta adhesiva.
  • El último paso del proceso es embolsar el inoculante N2 en el envase externo de polietileno de 60 µm de espesor. Este envase lleva la especificación del producto, las precauciones y el modo de aplicación.
  • Se deja madurar el producto final a una temperatura de 25 a 30 °C durante 2–3 semanas.
  • Finalmente se almacena en una cámara fría a 10 °C hasta el momento de uso.

Control de calidad.

Se remite al número de bacterias vivas específicas para el cultivo. Si bien este es un parámetro adecuado para indicar la calidad en una manera cuantitativa, no indica el grado de eficiencia de la cepa presente en el producto.

A manera de referente para determinar la calidad de un inoculante, en la siguiente tabla se muestran los períodos de validez para la comercialización de un inoculante con base en el número de rhizobios vivos por gramo y las condiciones de almacenamiento, según la Resolución 208/90 del Ministerio de Agricultura de Bolivia.

Periodos de validez para la comercialización de un inoculante con base en el número de rhizobios vivos por gramo y condiciones de almacenamiento.
Fuente: Libro de agricultura orgánica por Manuel Suquilanda.

Usos del inoculante.

Para inocular la semilla se busca un lugar fresco en la sombra, pues los rayos solares son letales para el rhizobio. Se abre el envase justo antes de su uso.

Generalmente se aplica el inoculante a la semilla a manera de barro. Primero se prepara la solución adherente, que usualmente es agua azucarada o agua con un adherente específico. Luego se suspende el contenido del envase adherente antes de mezclarlo con la semilla.

Encima de la semilla inoculada se puede aplicar una cobertura de polvo de calcita o roca fosfórica molida finamente (< 50 µm) para obtener semillas peletizadas. El adherente tiene un efecto favorable en la supervivencia de la bacteria en la semilla inoculada.

Sin embargo, una vez inoculada la semilla, la bacteria presenta una alta tasa de mortalidad y por eso se debe sembrar lo más rápido posible.

Es recomendable hacerlo dentro de las cuatro horas posteriores a la inoculación para lograr la introducción de un número suficiente de bacterias vivas en la tierra.

Aislamiento de Rhizobium desde nódulos de leguminosas.

Ver procedimiento

Elaboración para la obtención de micorrizas.

  1. Seleccionar una leguminosa de interés.
  2. Separar los nódulos de la raíz y esterilizarlos (usando material totalmente estéril), para lo cual hay que seguir los siguientes pasos:
  3. Sumergir los nódulos en alcohol por 1 minuto,
  4. Sumergir los nódulos en cloretol por 3 minutos,
  5. Lavar los nódulos en agua destilada estéril 5 veces,
  6. Macerar los nódulos y obtener la suspensión bacteriana.
  7. Con la ayuda de un asa de platino completamente estéril tomar una alícuota de la suspensión y raspar en el medio de cultivo sólido (YMA, Levadura Manitol Agar) contenido en cajas Petri.
  8. Distribuir la suspensión de tal manera que a los 5 días se observen colonias separadas y puras.
  9. Incubar a 28 °C por 5 días.
  10. Tomar una colonia pura y pasar a medio de cultivo sólido en tubos para su almacenamiento. Paralelamente pasar a medio líquido y dejar crecer bajo agitación por 5 días hasta conseguir un crecimiento aproximado de 108–109 células por ml de cultivo (determinado utilizando cámara Petroff Hausser o soluciones McFarland).

Medio de cultivo YMA.

(Somasegaran & Hober 1994)

  • manitol: 10 g/l
  • K₂HPO₄: 0,5 g
  • MgSO₄.7H₂O: 0,2 g
  • NaCl: 0,1 g
  • extracto de levadura: 0,4 g
  • agar: 20 g
  • agua destilada: 1 litro

Puede usarse rojo congo (10 ml/litro de un stock de 0,25 g / 100 ml de agua destilada) o en su lugar azul de bromotimol (stock de 0,5 g/100 ml de etanol, colocar 5 ml/litro de YMA).

Tinción de Gram de la suspensión bacteriana.

  • Aplicar 20 gotas de una solución de cristal violeta al portaobjetos que contiene el “raspado” bacteriano (no muy concentrado). Esperar 1 minuto. Enjuagar con agua.
  • Cubrir con solución fresca de iodo por 1 minuto.
  • Decolorar gota por gota el “raspado” hasta que no se vea el colorante primario (5 segundos). El tiempo depende del grosor del raspado.
  • Enjuagar con agua por 3 segundos.
  • Contrateñir por 30 segundos con 2 % de agua, safranina O y enjuagar con agua (3 segundos).
  • Secar la placa al aire y examinar bajo microscopio (aceite).
  • Determinar el tipo de tinción.

Tolerancia de Rhizobium a antibióticos y metales pesados.

  • Diluir la suspensión de la cepa aislada de Rhizobium hasta 10⁸.
  • Pasar la bacteria a cajas (LMA) conteniendo 100-50-25-10-5-0 µg/ml de estreptomicina. Para esto colocar 20 µl de la dilución en cada caja Petri. Usar tres cajas por dilución.

Resistencia a estreptomicina.

  • Preparar 6 matraces Erlenmeyer con 300 ml (LMA) cada uno.
  • Autoclavar (dejar en baño María).
  • Preparar stock de estreptomicina (10 mg/ml), disolviendo 0,2 g de estreptomicina en 20 ml de agua destilada.

Esterilización con filtro.

Cuando el agar se enfríe (55 °C) colocar asépticamente 3 ml de la solución estéril de estreptomicina en el primer Erlenmeyer. Mezclar homogéneamente. Colocar en 10 cajas Petri. Marcar 100 µg/ml.

Repetir usando:

  • 1,50 ml de estreptomicina (marcar 50 µg/ml)
  • 0,75 ml de estreptomicina (marcar 25 µg/ml)
  • 0,30 ml de estreptomicina (marcar 10 µg/ml)
  • 150 µl de estreptomicina (marcar 5 µg/ml)

El procedimiento es el mismo para determinar la tolerancia a metales pesados:

  • concentración de aluminio: 500 µg/ml (AlCl₃.6H₂O)
  • cobre: 100 µg/ml (CuCl₂.2H₂O)
  • mercurio: 5 µg/ml (HgCl₂)
  • cadmio: 20 µg/ml (CdCl₂.2H₂O)
  • zinc: 100 µg/ml (ZnCl₂)
  • plomo: 500 µg/ml: (Pb(CH₃COO)₂)

El mejor cultivo de micorrizas para usarlo como inóculo.

La técnica más adecuada para la producción y el mantenimiento de los hongos micorrízicos es la que se conoce como el sistema de cultivo axénico o puro llamado también cultivo in vitro.

Mediante este método se ha llevado a cabo con éxito el cultivo de especies pertenecientes a Gigaspora, Glomus, Acaulospora, Scutellospora, Entrophospora y Sclerocystis.

El método de cultivo axénico incluye:

  • La selección del inóculo apropiado de partida y su aislamiento.
  • La desinfección de los propágulos (esporas y fragmentos de raíces colonizadas).
  • La asociación con una raíz huésped micótrofa.

El mantenimiento a largo plazo de cepas se obtiene mediante cultivos sucesivos o con la criopreservación. El proceso de encapsulación permite manipular fácilmente el inóculo condicionado que luego puede ser utilizado de manera práctica

Fuentes consultadas.

Fuentes literarias

  • Libro de agricultura orgánica por Manuel Suquilanda.
  • Documentación ofrecida por el ministerio de agricultura y pesca de Ecuador.
  • MICORRIZACIÓN CONTROLADA DE ESPECIES FORESTALES DEL SOROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA CON HONGOS ECTOMICORRIZOGENOS. FAO.

Fuentes digitales

  • http://www.biologia.edu.ar/

Canales de youtube

  • FUNDESYRAM
  • Cursos de youtube impartidos por Jairo Restrepo Rivera.
  • TvAgr
  • Abonamos.com
  • La Finca de Hoy
  • INTA NICARAGUA
  • La Investigación Científica UES

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Última actualización: 7 diciembre, 2019 10:01 am

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2 comentarios en “Qué son las micorrizas y como se reproducen.”

  1. Buen día ..
    Mi nombre es Gerardo Díaz
    Me parece excelente los temas que manejan ya que son prácticas agroecologicas ..utilizando la biotecnología para devolver a la naturaleza lo que le hemos arrebatado..soy un productor de cítricos certificado bajo las normas nop aloa con la.empresa de CERTIMEX …y una de nuestras principales prioridades es la fábrica de biofertilizante en casa así a su vez la reproducción de microorganismos.
    Y esta página me parece un boleto de lotería ganado …ya que es lo que necesita uno más informacion para enriquecer nuestros conocimientos…me interesa los microorganismos ya que me han funcionado de una manera increíble en los huertos de cítricos ( naranja valencia)..

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