Cómo podar cítricos

Poda de cítricos. Tratamientos regenerativos.

Poda de cítricos es muy importante para obtener beneficios al árbol y a la producción de frutos. Dependiendo del objetivo que se quiera desarrollar en el árbol, actuaremos de diferentes formas en la realización. Algunos de estos objetivos de la poda los podemos definir:

  1. Desarrollar árboles de la forma que se desee.
  2. Controlar el tamaño del árbol: es decir, no dejar que crezca demasiado alto.
  3. Aumentar el área del árbol para que reciba más luz solar.
  4. Aumentar la producción de frutos.
  5. Mejorar la calidad de la fruta: color y tamaño.
  6. Rejuvenecer el árbol.

¿Qué diferencia existe entre la poda de cítricos convencional y la poda de cítricos ecológica?

La poda convencional y ecológica prácticamente es igual. La única diferencia es la utilización de los restos orgánicos. Algunos lo utilizan para la producción de energía, por medio de su combustión.

Los agricultores/as orgánicos o ecológicos suelen triturar estos restos y los incorporan al suelo para dejarlos compostar en superficie. Con esta práctica, se está devolviendo al suelo partes de los nutrientes consumidos por los árboles.

Hoy en día existen numerosos trituradores para realizar este tipo de trabajos. Trituradores portátiles, biotrituradoras autropropulsadas o bien aperos trituradores de tractor.

Aspectos generales de poda de cítricos.

Control del crecimiento y formación del árbol. Equilibrando el árbol.

Durante el verano el árbol acumula reservas en las hojas y en las raíces debido a la alta tasa de fotosíntesis que se realiza. Estas reservas le sirven para el próximo año brotar y florecer. Una poda desequilibrada puede decantar la balanza en un exceso de brotación y baja floración o al revés, pudiendo entrar en ciclos de alternancia de cosechas llamados vecería.

Incremento de la calidad del fruto.

Al eliminar ramas secas y favorecer la iluminación y aireación del interior del árbol, se mejora la sanidad de los frutos, puede incrementarse el tamaño medio de los frutos debido a la eliminación de ramas débiles que producen frutos de bajo calibre y también se mejora la distribución de los frutos, incrementando el porcentaje de los situados en las faldas, en donde son de mejor calidad.

Control de la vecería.

Como se ha indicado en el apartado a, una mala poda puede producir vecería, pero en algunos casos la vecería es debida a la variedad y una poda correcta puede ayudar a romper el ciclo de alternancia de cosechas equilibrándolas prácticamente, sin que haya grandes cambios de cosecha de unos años a otros.

Mejorar la efectividad de los tratamientos fitosanitarios y facilitar la cosecha.

La poda debe de tener en consideración la época en que se realiza; debe de ser preferiblemente después de periodos de riesgos de heladas. Un árbol podado soporta menos las bajas temperaturas que un árbol sin tocar. También es importante podar todos los años. Alargar los periodos de poda comporta tener que cortar ramas de mayor diámetro, realizando heridas más intensas al árbol, además del gasto en nutrientes que este ha tenido para el desarrollo de dicha rama, y que comportará, al eliminar las reservas que lleva la rama, desequilibrios nutricionales.

En las variedades veceras la poda debe de ser ligera, pero todos los años, de lo contrario se agudiza el problema de la vecería. El control de esta lo realizaremos podando poco el año de poca floración y más enérgicamente los años de mayor floración, con el sentido de inducir ese año a la brotación de verde.

Foto3. Árbol en plena floración, aún sin podar, por tener la cosecha sin recolectar.
Foto3. Árbol en plena floración, aún sin podar, por tener la cosecha sin recolectar.

Dependiendo del objetivo a buscar por el agricultor la intensidad de la poda será mayor o menor.

Poda de cítricos

Cuadro XIII: Diferentes intensidades de poda en cítricos, con los objetivos perseguidos (Rodríguez Pagazaurtundúa y Villalba; 2000)

Intensidad de poda Objetivo previsto
MUY FUERTE: Se elimina el 50% de vegetación. . Renovar la copa sin cambio de variedad.
. Renovar la copa con cambio de variedad.
. Preparar árboles a eliminar en plantaciones intensivas.
. Facilitar la iluminación del interior del árbol.
FUERTE: Se corta el 30% de la vegetación. . Renovación de parte de la copa.
. Regular la producción de años de mucha floración.
NORMAL: Se elimina un 20% de vegetación. . Ir renovando vegetación de árboles equilibrados para mantenerlos equilibrados.
LIGERA: Se corta un 10% de vegetación. . Regular la producción.
. Árboles vigorosos: limpieza de ramas todos los años.

Así, podemos distinguir tres grupos de poda, dependiendo de la edad del arbolado: formación, poda de árboles adultos y regeneración.

Tipos de poda en cítricos.

Poda de cítricos. Árbol en brotación
Foto 4. Árbol equilibrado en brotación y producción, con una intensidad normal de poda.

Poda de formación.

Es la poda que se realiza a los plantones para que estos crezcan guiados según la forma que queramos dar al árbol. Debe darse una estructura sólida capaz de soportar buenas cosechas. Existen tres sistemas tradicionales de formación cada uno de ellos con sus características propias:

  1. Sistema de formación libre.

Al plantar se recorta el plantón a la altura elegida para formar la cruz. Hasta el tercer o cuarto año sólo se eliminan los rebrotes del patrón. Desde el cuarto año se eliminan las ramas que dificultan la entrada de luz o han perdido la capacidad productiva.

Poda de cítricos. Sistema de formación libre. EL antes.
Árbol de satsuma antes de podar.
Poda de cítricos. Sistema de formación libre. Después.
Después de eliminar las ramas más endurecidas.
  1. Sistema a tres ramas.

Descabezando el plantón a la altura de la cruz, se eligen tres ramas que formen 120 grados. Estas formarán las guías iniciales sobre las que formaremos el árbol.

Poda de cítricos. Árbol de dos años, formado a tres ramas.
Árbol de dos años, formado a tres ramas.

  1. Sistema dicotómico.

Se fundamenta en tener el tronco a la altura más baja posible. Su copa estará formada por ramas guía o ramas de producción. Las ramas guía tienen un crecimiento erecto y su función es soportar las ramas productivas de crecimiento más horizontal.

Sistema dicotómico
Sistema dicotómico. Formación de la primera dicotomía.

Poda de mantenimiento y producción.

Su objetivo es renovar las ramas productivas agotadas y eliminar las brotaciones no productivas. Será más intensa en las variedades más vigorosas por ello vamos a dividirla según los diferentes grupos de cítricos:

Grupo Navel.

Tiene buen vigor; se pretende obtener producción en el interior y exterior de la copa, por ello se eliminarán ramas interiores que dificulten la entrada de luz y aire, así como ramas laterales para abrir la copa. Debe renovarse las ramas productivas eliminando las ramas secas, débiles o envejecidas.

Grupo Blancas.

Árboles de gran vigor, frondosos y con tendencia a producir chupones verticales en el interior de la copa. Deben eliminarse las ramas poco productivas, así como las que interfieran a una correcta iluminación del interior de la copa. Se debe podar tras la recolección. La intensidad dependerá de la producción, puesto que son variedades con tendencia a la vecería. Los años de gran producción la poda deberá ser suave para evitar grandes brotaciones y con ello baja floración al año siguiente. Si por la poda suave produce una floración muy elevada, la poda deberá ser más severa ese año. Los chupones se deben eliminar en estado herbáceo. Debido a su vigorosidad y su tendencia a la verticalidad, deben de rebajarse las ramas guía, que restan vigor a las ramas de producción.

Grupo Sangre.

Variedades muy productivas, de poco desarrollo vegetativo por lo que la poda ha de ser escasa, sólo quitar las ramas resecas, mal dirigidas y facilitar la aireación e iluminación.

Grupo Satsumas.

Son árboles de escaso vigor de crecimiento, porte pequeño y abierto y muy productivos, por lo que se agotan pronto, por ello los frutos de calidad se desarrollan sobre ramas de un año, exigiendo así una poda intensa, cortando ramas viejas y débiles.

Grupo Clementinas.

Árboles con buen vigor y copa abierta y follaje denso. Requieren una poda de ramas secas, envejecidas, débiles y ramas que impiden la iluminación y aireación de la copa. Las variedades con tendencia vecera la intensidad de la poda dependerá de la floración.

Grupo Híbridos.

  1. Fortune. Presenta un elevado vigor y dificultad para comenzar a producir. Por lo que se aconseja podar escasamente y que acumule reservas para producir. Eliminar solo ramas secas y envejecidas.
  2. Ellendale. Variedad vigorosa y de crecimiento vertical e irregular. Se deben hacer faldas arqueando ramas. La poda cortará los extremos de las ramas de crecimiento vertical para forzar la brotación lateral.
  3. Clemenvilla. De aspecto globoso y denso de follaje, de vigor medio. Aparecen frutos rajados, en menor cuantía en el interior, por ello la poda ha de ser débil.
  4. Ortanique. Árboles muy vigorosos y frondosos. La poda ha de eliminar ramas que impidan la iluminación y ventilación del interior de la copa, así como ramas secas y envejecidas. Su crecimiento es pendular, por lo que se respetará el crecimiento de las ramas guía y se potenciará su desarrollo eliminando las ramas más cercanas al suelo.

Poda de regeneración.

Para árboles viejos, en buen estado, pero con vegetación envejecida y agotada. Se realiza una poda severa, rebajando las ramas que constituyen el esqueleto del árbol.

El rebaje será tanto mayor cuanto más agotado esté, forzando de esta manera a brotar yemas laterales latentes durante años. Al suprimir gran parte de la copa, se crea un desequilibrio entre copa y raíces, por ello conviene no crear grandes flujos de sabia.

El abonado y los riegos serán mínimos. Se ha de tener cuidado con los insectos chupadores (pulgones), que procederán a expandirse rápidamente por los nuevos brotes.

Cultivo ecológico de cítricos.

En el cultivo ecológico de cítricos es importante recordar que la explotación debe de tender a compensarse energéticamente. Por ello los restos de poda se recomienda no incinerarlos, dado que se pierde gran cantidad de materia orgánica, aumentando el efecto perjudicial del CO2 en nuestra atmósfera, en aquellos campos en los que sea posible es preferible picarlos mediante un tractor con picadora o una picadora de alimentación manual, aportando los restos de la poda directamente al suelo o al montón de compost. Con ello las aportaciones de nutrientes externos se reducen, y ayudamos a reducir el efecto invernadero.

Tratamientos cicatrizantes para la poda.

El uso de sustancias naturales cicatrizantes o desinfectantes es interesante cuando se realizan podas intensas, como las sales derivadas del cobre, la cal o los extractos o preparados con pulpa de chumbera.

Podemos obtener cicatrizantes muy económicos de los restos de la realización de caldos minerales como; Pasta bordelés o pasta sulfocálcica.

Fuentes literarias:

Poda de cítricos – PDF