Cómo hacer Compost Abono Orgánico

Cómo hacer compost [Manual práctico para el agricultor]

El compost es una de las técnicas más difundidas para facilitar la biodegradación controlada de la materia orgánica (MO) antes de integrarla al suelo. Tiene excelentes propiedades fertilizadoras y es un estupendo regenerador de suelos. El producto final que se obtiene es conocido como compost o composta.

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¿Qué es el compost o compostaje?

El compost, conocido también como abono orgánico completo o compuesto, resulta de la descomposición aeróbica de los desechos de origen vegetal y animal en un ambiente húmedo y caliente.

Para mejorar su actividad fertilizante este abono puede reforzarse con la adición complementaria de fertilizantes minerales primarios como roca fosfórica, cal agrícola, cal dolomita, sulfato de calcio, sulfato doble de potasio y magnesio, zeolita, etc. En este caso el compost resultante es órgano-mineral.

El compostaje se puede definir como un proceso dirigido y controlado de mineralización y prehumificación de la MO a través de un conjunto de técnicas que permiten el manejo de las variables y que tienen como objetivo la obtención de un biofertilizante de características físicas, químicas, biológicas y microbiológicas predeterminadas. A este proceso controlado se lo conoce también como compostaje aerotérmico o termoaeróbico para diferenciarlo de las técnicas tradicionales.

El compost es un material que se obtiene mediante biotecnologías de bajo costo que permiten mantener la MO dentro del ciclo natural sin incinerar ni ensilar, lo que supondría una recuperación difícil y cara como el caso de los rellenos sanitarios.

Es sumamente útil en el combate contra la erosión y mejora la cantidad y calidad de los cultivos. Su producción trae beneficios directos e indirectos como los ligados a su producción, a la mano de obra que ocupa, a su procesamiento, a las posibilidades de obtener producciones ambientalmente sanas, a la disminución de la materia a eliminarse y a su valor como elemento formativo ambiental.

El compost se puede considerar un bien ambiental-social porque además de los beneficios ambientales que conlleva y de que los cultivos donde es aplicado requieren menos agroquímicos se devuelve a la sociedad un bien generado por ella, evitando el agotamiento del humus y de las tierras productivas.

El compost casero también se puede obtener de los residuos vegetales de la cocina y del jardín. Clic para tuitear

En el compostaje intervienen millones de microorganismos y numerosos invertebrados que descomponen los residuos orgánicos convirtiéndolos en humus. Estos organismos viven en presencia de aire (organismos aerobios), por lo que en el compostaje no hay putrefacción y, por tanto, tampoco malos olores.

Ventajas del uso de compost o compostaje.

Reciclaje domiciliario de residuos orgánicos.

A través del Compost o compostaje doméstico conseguimos una reducción en origen de los residuos urbanos, minimizando los problemas ambientales ocasionados por el transporte de los mismos y por su tratamiento en vertederos (contaminación de aire y suelos, malos olores, ocupación del territorio…).

Las ventajas de hacer compost de forma doméstica son muchas. Por un lado mejora la estructura de los suelos, haciéndolos más fácilmente trabajables, mejorando su capacidad de retención de agua, su ventilación y previniendo los efectos de las heladas.

Además, aumentamos la cantidad de materia orgánica del suelo y la disponibilidad de nutrientes asimilables para las plantas. Por otro lado conseguimos un producto de alta calidad, sin sustancias contaminantes, con lo que estamos mejorando la salud de nuestro jardín o macetas.

Producción agrícola de cultivos y plantas.

  • Mejora la cantidad de Materia Orgánica del Suelo (MOS).
  • Mejora la estructura del suelo al fomentar la formación y estabilización de agregados que modifican el espacio poroso favoreciendo el movimiento del agua y del aire, así como la penetración de las raíces.
  • Incrementa la retención de humedad del suelo casi al doble contribuyendo a que las plantas toleren y resistan mejor las sequías.
  • Aporta de manera natural los elementos minerales que requieren las plantas.
  • Por su carácter poroso, incrementa la capacidad de retención de nutrientes en el suelo liberándose progresivamente para satisfacer las necesidades nutricionales de las plantas.
  • Incrementa y ayuda al desarrollo de la actividad biológica del suelo (macro y microorganismos) favoreciendo la salud y el crecimiento de las plantas.
  • Retarda el proceso de cambio de reacción (pH).
  • Ayuda a corregir las condiciones tóxicas del suelo.

Fuentes orgánicas y medidas para hacer compost.

Fórmula de compost

Carbono 25–35 partes + nitrógeno (N) 1 parte + agua + aire

Fuente de materia carbonada (rica en celulosa, lignina y azúcares)

El carbono es la fuente de energía de los microorganismos. Los desechos orgánicos tienen un alto contenido de este elemento, que se encuentra principalmente en el aserrín, los zarzales (ramas y hojas verdes de arbustos), la caña de maíz (taralla), las malezas secas obtenidas de las desyerbas, la paja y el salvado de cereales (quinua, trigo, cebada, avena, arroz), los desechos de la floricultura, la fibra y el raquis de palmito y palma aceitera, la basura urbana, los desechos de cocina, etc.

Fuente de materia nitrogenada.

Las sustancias nitrogenadas suministran a los microorganismos las proteínas que necesitan para descomponer los nutrientes presentes en la MO. Este elemento se encuentra en los estiércoles (de vaca, cerdo, oveja, llama, cabra, caballo, conejo, cuy, aves de corral, palomas, murcielagos, etc.), la sangre, la hierba tierna y los residuos de leguminosas.

Fuente de materia mineral.

Para enriquecer las mezclas de materiales orgánicos que se compostan y obtener un abono de mejor calidad, se pueden utilizar fertilizantes minerales primarios como la cal agrícola (carbonato de calcio, cal hidratada, sulfato de calcio, cal dolomita), la roca fosfórica (fosforita P205 al 22 % y al 30 %), la zeolita, la ceniza vegetal, la tierra común y el agua.

Otros materiales.

Con el propósito de acelerar el proceso de fermentación y descomposición de los materiales orgánicos se recomienda la inoculación de estos con microorganismos eficientes autóctonos (EMA). Se puede utilizar alternativamente levadura (en barra o granulada) de la que se usa para la elaboración del pan. Además, se necesita melaza o miel de caña o de panela con la que se provee energía a los EMA que constituirán el inóculo.

Cálculo de la relación carbono/nitrógeno (C/N)

Al hacer las mezclas que se pondrán a descomponer hay que tener en cuenta la relación carbono/nitrógeno (C/N) de los materiales. En esta relación el elemento carbono es siempre mayor que el elemento nitrógeno (N).

La relación C/N es un aspecto básico en la elaboración del compost. Es importante determinarla en cada uno de los materiales y fijar las cantidades a mezclarse para garantizar así una relación adecuada de 25–35:1, es decir 25 a 35 partes de carbono por una de nitrógeno en peso, no en volumen.

El carbono es utilizado por los microorganismos como fuente de energía y el nitrógeno en la síntesis de composición y para sus funciones vitales.

Cuando la relación C/N es mayor a 40:1 los microorganismos tardan mucho en degradar los residuos debido a la falta de nitrógeno, lo que disminuye el rendimiento del compostaje.

Si la relación es muy baja se producen pérdidas de nitrógeno en forma amoniacal debido a elevaciones considerables de la temperatura.

La relación C/N va bajando durante el proceso hasta llegar a valores cercanos a 10:1 o 15:1 que es cuando el material está listo para ser utilizado.

En la siguiente tabla se muestra la composición promedio (en porcentajes) de MO, carbono, nitrógeno, óxido fosfórico y óxido de potasio, así como la relación carbono/nitrógeno de algunos materiales de desecho de origen animal y vegetal.

Composición de algunos materiales de desecho de origen animal y vegetal ricos en nitrógeno

Materiales domésticos para hacer compost casero.

Materiales secos

  • Podas. Las ramas favorecen la ventilación, recomendación de triturarlas en fragmentos de 5 cm como máximo.
  • Paja. Preferentemente libre de podredumbre.
  • Serrín. En poca cantidad y no utilizar si proviene de maderas procesadas.
  • Pelo y cabello
  • Cartón y papel. No tratados por tintas químicas.
  • Recortes de coníferas
  • Hojas secas. Si son de vegetación perenne suelen ser mas duras y de lenta descomposición. Recomendable triturarlas. Se pueden recolectar en otoño y guardarlas en sacos o cubos.
  • Césped marchito. Es recomendable dejarlo secar al sol.
  • Ceniza de madera. Proveniente de maderas no procesadas.
  • Hilos naturales
  • Podas de aromáticas. Recomendable dejarlas secar al sol.
  • Cáscaras de huevo. Preferentemente machacadas o trituradas con molinillo.

Materiales verdes

  • Restos de frutas y verduras. Usar cáscaras y restos preferentemente picados o troceados. Ojo con los cítricos, requieres buena aireación.
  • Césped. Necesita de buena aireación. Recomendable secar un poco al sol.
  • Posos de café e infusiones. Esparcen directamente en el compostador.
  • Estiércol fresco de animales herbívoros (vaca, caballo, oveja…)
  • Restos verdes de jardín
  • Malezas verdes
  • Restos de cosecha

Materiales prohibidos

  • Materiales no orgánicos. Vidrio, metales, plástico, briks…
  • Papeles con tintas químicas. 
  • Productos químicos de jardín o de casa. Pinturas, ceras, pilas, etc…
  • Restos de comida cocinada. Aceites, salsas, pizzas, etc… Se pudren generando mal olor.
  • Medicamentos
  • Ceniza de madera tratada o de carbón. Barbacoa, aglomerados, dm, etc… No se descomponen.
  • Productos lácteos. Leche, yogures, quesos, natillas, etc… Pueden aportar bacterias indeseables.
  • Excrementos de animales carnívoros. Perros, gatos, gallinas, hurones, ect… Pueden contener microorganismos peligrosos para la salud.
  • Pañales desechables
  • Restos del carnicero y pescadero. Emiten malos olores y atraen plagas.

Herramientas y equipos para hacer compost.

Cuando se elabora el compost en pequeñas fincas es necesario tener herramientas básicas de labranza como barras, palas, trinches, layas o bieldos (para facilitar el volteo de los materiales), machetes, carretillas y estacas de 0,60 m de largo para demarcar los espacios donde se ubicará la compostera.

Además se requiere una manguera para asperjar o baldes para acarrear agua a fin de proporcionar la humedad necesaria a los materiales que se van a compostar.

Si la elaboración de compost es industrial será necesario contar con las herramientas y equipos apropiados para procesar volúmenes considerables de material orgánico y mineral. Clic para tuitear

Además, de las herramientas de labranza que se sugieren en el caso anterior se necesitará una trituradora o picadora de materiales, una cargadora o payloader para facilitar la carga y volteo de los desechos orgánicos, carretones o vagones para transportar los diferentes materiales al área de procesamiento, un sistema de riego por aspersión y zarandas para procesar el material compostado.

La compostera.

Hay muchos modelos de composteras o compostadores. Uno de los modelos mas difundidos de compostera casera, es la realizada con palet de madera.

Las principales características que tienen que reunir la compostera son:

  • Disponga de agujeros o ranuras para la buena circulación de aire dentro del deposito o compostera.
  • Que esté la materia orgánica en contacto con el suelo. Nos referimos a suelos libres de materiales como el hormigón, la cerámica gres, o cualquier material que impida el contacto directo de la materia orgánica con la tierra.
  • El contenedor tiene que poder taparse por la parte de arriba, por medio de un plástico bien sujeto o una tapa impermeabilizante. Con la función de impedir que la lluvia estropee la materia orgánica. Si nuestra compostera esta bajo un techo, podremos utilizar una tapa de madera o de tela.

Sabiendo estas generalidades podremos construir el compostador con cualquier material, ya sea nuevo o reciclado. Como por ejemplo, palet, botes de plástico (pintura), botes de chapa, etc….

Etapas del proceso de compostaje.

Desde que aportamos el residuo hasta su transformación en compost, el proceso de compostaje se puede dividir en :

Etapa mesófila.

La temperatura sube muy rápido hasta alcanzar los 40 ºC. Los microorganismos mesófilos no son específicos y se alimentan de proteínas y azúcares que son explotadas rápidamente. El pH baja un poco porque se producen ácidos orgánicos. Los compuestos solubles se descomponen durante los primeros 2 o 3 días. En esta etapa el pH puede alcanzar valores de entre 5 y 5,5 (ácido).

Etapa termófila.

Como resultado de la intensa actividad biológica que se desarrolla al interior de la compostera, se produce un incremento constante de la temperatura que puede alcanzar 70 a 75 ºC. Este proceso puede durar desde algunas semanas hasta 2 o 3 meses. En esta etapa la mayor parte de la celulosa se degrada.

En la etapa termófila en la realización de compost, las temperaturas por encima de los 40 ºC ayudan a destruir la mayoría de gérmenes patógenos. Clic para tuitear

Las bacterias y hongos benéficos pueden soportarlas, pero pasados los 70 ºC también pueden sucumbir. El pH fluctúa en un rango de 8 a 9 (alcalino).

Es importante señalar que durante esta etapa los agentes patógenos como larvas y semillas de hierbas indeseadas atacados por el calor se enfrentan también a la agresividad de los microorganismos.

Estos se encuentran en pleno desarrollo y en un medio en el que todo les es favorable para generar sustancias inhibidoras como los antibióticos que acabarán con los agentes patógenos garantizando de esta manera la inocuidad del producto final.

Etapa mesófila.

La temperatura disminuye lentamente a 40–45 ºC y los microorganismos mesófilos se transforman. Esta fase comienza después de 4 semanas y dura el mismo tiempo. Las bacterias y hongos explotan otra parte de la celulosa, por ejemplo, los basidiomicetos usan lignina y lignoproteína.

Etapa de estabilización (maduración)

La tasa de descomposición decrece y disminuye la temperatura estabilizandose en valores próximos a los del entorno. A continuación, se produce la recolonización del compost por parte de la microflora y la microfauna que lo enriquecen con su presencia. En el compost ya maduro y estabilizado el pH puede oscilar entre 7 y 8. En la figura 5 se presentan las etapas del proceso de compostaje.

Cómo hacer abono orgánico compost.

El compost como buen agricultor orgánico sabe, se hace por si solo. Existen varios métodos para la elaboración del compost, entre los que se destacan los siguientes:

  • Reactores cerrados con agitación y aireación forzada.
  • Digestores cilíndricos rotativos.
  • Tanques rectangulares y cilíndricos en los que el tiempo promedio de compostaje se reduce significativamente (a pocas semanas).
  • Fosas bajo nivel del suelo.
  • Pilas aéreas (sobre el nivel del suelo).

Este último método es el más común y económico pues bajo esta modalidad el proceso de aireación es natural y si bien la degradación se demora un poco más esto contribuye a una descomposición más completa de los materiales y a una mayor asimilación de nutrientes.

A continuación, se presentan 3 métodos para la elaboración de compost sobre el nivel del suelo. Estos métodos se conocen como Indore, Pain y Pfeiffer.

El método Indore (aeróbico)

Es uno de los métodos más conocidos para la elaboración de compost. Se llama así porque se originó en el estado indio de Indore Darbar.
Este método se maneja de manera totalmente aeróbica. Para la elaboración de compost con este método se procede de la siguiente manera:

Demarcación del terreno

Las composteras deben hacerse en terrenos con una ligera pendiente para facilitar el escurrimiento en caso de exceso de humedad. Para la demarcación del área se utilizarán 4 estacas y 1 piola, teniéndose en cuenta los siguientes aspectos:

  1. En pequeñas fincas las dimensiones recomendadas son entre 1 y 1,20 m de ancho, entre 2 y 5 m de largo y entre 0,80 y 1 m de alto.
  2. Si la compostera es industrial las dimensiones recomendadas son entre 2 y 3 m de ancho, entre 10 y 25 m de largo y entre 1,50 y 2 m de alto.
  3. Se deben colocar en el suelo estacas o cañas guadua de 1,40 m de alto por 10 cm de diámetro cada 1,50 m, sin forzarlas a fin de poder extraerlas al día siguiente (esto facilitará la entrada de aire a la mezcla de materiales). En las composteras industriales pueden colocarse de manera fija tubos de PVC de 5 cm de diámetro perforados para facilitar la circulación de aire (estos tubos solamente se retiran cuando se realizan los volteos del material).

Construcción de la compostera

Para ello se debe observar el siguiente protocolo:

  1. Aflojar el área demarcada a una profundidad de 0,20 m utilizando una barra o un azadón con el fin de activar la biología del suelo. Las composteras de carácter industrial se hacen sobre superficies afirmadas o encementadas debido a su volumen.
  2. Colocar en la base una capa de 2,50 cm de alto de caña de maíz, tallo de quinua, bagazo, pseudotallo de musáceas u otro material grueso para facilitar el drenaje y la aireación. En las composteras industriales esta estrategia no es necesaria pues se utiliza tubería plástica perforada.
  3. Colocar una capa de 20 cm de alto de desechos vegetales secos o frescos (malezas de la deshierba, desechos de leguminosas, etc.) y aplicar agua hasta saturación si el material estuviera seco. El material vegetal en lo posible debe trocearse para ofrecer a los microorganismos una superficie menor donde actuar a fin de acelerar el proceso de descomposición. Se recomienda que el tamaño de las partículas vegetales oscile entre 1 y 2 cm. En la producción de compost a escala, para el caso de materiales leñosos o fibrosos, la alternativa es usar trituradoras o chipeadoras.
  4. Colocar una capa de 10 cm de alto de estiércol bovino, gallinaza o una mezcla de estiércoles de granja. Si el material estuviera seco aplicar agua hasta saturación.
  5. Colocar una capa de tierra de 2,50 cm de alto y aplicar sobre ella una capa de 1 cm de cal agrícola, cal dolomita o ceniza vegetal. También se puede colocar una capa de roca fosfórica, pero en ese caso ya no se debe aplicar cal pues el contenido nutrimental de la roca fosfórica está constituido por un 40 % de calcio.
  6. Repetir la operación desde el numeral 3 hasta alcanzar entre 1 y 1,20 m de altura en las composteras artesanales y hasta 2 m en aquellas que disponen de equipos mecanizados.
  7. Después de colocar cada capa de material orgánico se debe proceder a inocularlo con una solución a base de 500 ml de EMA + 500 ml de melaza diluidos en 20 litros de agua. Esta solución sirve para inocular 1 m3 de material orgánico. Las aplicaciones se pueden realizar utilizando una bomba de mochila, una regadera o simplemente un recipiente con agujeros en la base para posibilitar la salida del líquido. De manera alternativa, cuando no se dispone de EMA, se puede recurrir a la utilización de 115 gramos de levadura para pan (4 onzas) + 500 ml de melaza diluidos en 20 litros de agua por cada m3 de material a compostar.
  8. Al concluir la elaboración de la compostera, para conservar la humedad y la temperatura, así como para evitar la volatilización del nitrógeno o el lavado de otros elementos nutritivos, se debe cubrir el montón que se ha formado con cualquiera de estos materiales: paja, hoja de plátano, banano, sacos de yute o una lámina de plástico (figura 4).
  9. Cuando la elaboración de compost es industrial y se realiza en regiones con precipitaciones frecuentes, se recomienda hacerla en un área protegida y en pilas que tengan las siguientes dimensiones: 2 a 3 m de ancho × 10 a 25 m de largo y 1,50 a 2 m de alto, con 2 a 3 m de distancia entre cada pila para posibilitar su volteo periódico. En este caso se recomienda afirmar el suelo y recubrirlo con una capa de cemento para evitar que las aguas lixiviadas que se producen especialmente durante las primeras semanas del compostaje (prefermentación y comienzo de la fermentación intensiva) contaminen el suelo y las aguas subterráneas
  10. En el caso de las composteras de tipo industrial se pueden recoger los lixiviados mediante un sistema de pequeños canales para conducirlos a una laguna de tratamiento biológico. No se recomienda reutilizar las aguas lixiviadas para el riego del compost ya que se pone en peligro la higienización del material.
  11. La laguna para el tratamiento biológico de las aguas lixiviadas tiene que ser muy superficial para evitar condiciones anaeróbicas y su posterior putrefacción. Una profundidad de 10 a 15 cm es ideal. Para lograr una buena purificación las aguas deberían permanecer en la laguna por lo menos 30 días aunque lo óptimo sería 50. En estos casos para la descontaminación biológica de los lixiviados también se puede recurrir al uso de EMA en una dosis de 200 ml/m3 de agua lixiviada.

Manejo de la compostera

  1. Al día siguiente de implementada la compostera se deben remover los palos colocados a fin de que circule aire por los orificios. Cuando se colocan tubos de PVC perforados no hay necesidad de hacer esta operación.
  2. Es necesario mantener la compostera siempre húmeda y tapada para activar el proceso de descomposición de los materiales y evitar el lavado o volatilización de los elementos nutritivos presentes en los materiales órgano-minerales.
  3. Se debe controlar la temperatura para saber si el material se está descomponiendo. Por lo general la temperatura inicial es de 12–15 ºC y puede subir por encima de los 70–80 ºC para luego descender, volver a subir y bajar definitivamente otra vez a 12–15 ºC cuando ya se ha completado el proceso de descomposición de los materiales. En condiciones normales esto ocurre en 3 o 4 meses pero cuando se utilizan agentes microbiológicos el proceso puede darse en la mitad del tiempo.
  4. Es importante evitar que la mezcla alcance temperaturas por encima de los 70 ºC pues en esas circunstancias los microorganismos benéficos mueren. Cuando esto sucede se debe humedecer la compostera o voltearla para que se airee. Para medir la temperatura en la finca se puede introducir un machete por el centro y si la hoja después de 2 a 3 minutos sale extremadamente caliente al punto de no poder tocarla con los dedos significa que la temperatura está por encima de los 70 ºC. En condiciones industriales esta labor se hará mediante la introducción de un termómetro de sonda.
  5. Es necesario remover la pila cada 15 días procurando que los materiales que están en la parte externa del montón queden hacia el centro para que la descomposición se realice de manera homogénea. Al efectuar la remoción de los materiales se puede volver a inocular la pila de desechos con la misma fórmula a base de EMA o levadura, melaza y agua para acelerar el proceso de descomposición de los materiales orgánicos.
  6. Para activar la descomposición de los materiales sometidos al proceso de compostaje en cada volteo de la pila se puede aplicar purín. Con una regadera se aplican 2 litros de purín + 18 litros de agua por cada m3 de compostera. Con el fin de acelerar la descomposición de los materiales orgánicos es posible volver a inocular la pila cada vez que se realizan los volteos aplicando EMA en una dosis de 500 ml + 500 mililitros de melaza o miel de caña diluidos en 20 litros de agua por cada m3 de desechos orgánicos. Se pueden devolver los lixiviados a las pilas para enriquecer el sustrato orgánico.
  7. Si la compostera despide olores fuertes (olor a amoníaco) es porque hay un exceso de material vegetal verde el mismo que puede neutralizarse volteándola y aplicando cal o ceniza.
  8. Si la compostera está fría puede ser porque le falta humedad para lo cual habrá que aplicar agua hasta saturación pues de lo contrario no se activará el proceso de descomposición.

El método Pfeiffer (aeróbico)

Para la elaboración de compost con este método se procede de la siguiente manera:

Demarcación del terreno

Demarcar el espacio donde se construirá la compostera con la ayuda de 4 estacas y una piola manteniendo según el caso las mismas dimensiones que para la elaboración con el método Indore.

Construcción de la compostera

  1. Aflojar el área demarcada para activar la biología del suelo.
  2. Añadir una capa de 2,50 cm de alto de caña de maíz, bagazo o algún material grueso.
  3. Una capa de hierba tierna verde y seca de 20 cm de alto, apisonar el material y aplicar agua hasta saturación.
  4. Otra capa de 10 cm de alto de aserrín suave, apisonar el material y aplicar agua hasta saturación.
  5. Colocar una capa de 2,50 cm de alto de una mezcla elaborada con partes iguales de tierra, cal, ceniza vegetal o roca fosfórica, apisonar el material y aplicar agua hasta saturación.
  6. Repetir la operación desde el numeral 3 hasta alcanzar 1 m de altura.

Manejo de la compostera

Actuar como en el método anterior, pero efectuando un solo removimiento del material. Este estará descompuesto a partir del cuarto mes. Si se aplican agentes microbiológicos (EMA) a la mezcla el tiempo de descomposición se acortará significativamente.

El método Pain (aeróbico)

Para la elaboración de compost con este método se procede de la siguiente manera:

Demarcación del terreno

Con la ayuda de 4 estacas y una piola se marca el espacio donde se va a elaborar la compostera. Las dimensiones deben ser las mismas que para los métodos anteriores.

Construcción de la compostera

  1. Aflojar el área demarcada para activar la biología del suelo.
  2. Colocar una capa de 15 cm de alto de zarzales (hojas y ramas secas), desechos de leguminosas y cama de establo. Apisonar el material y aplicar agua hasta saturación.
  3. Colocar una capa de ramas verdes picadas de 15 cm de alto. Apisonar el material y aplicar agua hasta saturación.
  4. Colocar una capa de tierra mezclada con cal o ceniza vegetal y roca fosfórica de 2,50 cm de alto, apisonar el material y aplicar agua hasta saturación.
  5. Repetir la operación desde el numeral 2 hasta alcanzar una altura de 1 m.

Tips

1. El proceso de compostaje lo podemos acelerar removiendo la materia orgánica de dentro hacia afuera. Volviendo a compactar un poco la pila de compost. (En algunos casos se han obtenido compost en buen estado en nueve días).
2. También podemos acelerar el compost añadiendo bacterias que faciliten la descomposición de la materia orgánica. Como pueden ser los Lactobacillus. Con estas bacterias además de acelerar el proceso de compostaje, eliminamos malos olores.

Qué hay que tener en cuenta para tener éxito.

Para hacer un buen compost tan sólo hay que tener en cuenta una serie de parámetros como la temperatura, la humedad, la presencia de oxígeno, la naturaleza de los materiales o su tamaño. Teniendo claros estos elementos el proceso se hará sin problemas y en un menor periodo de tiempo.

Temperatura de la pila de compostaje.

La pila de compostaje experimenta inicialmente una rápida elevación de la temperatura a causa del metabolismo de los microorganismos. El proceso de compostaje se lleva a cabo en cuatro fases de transformación ligadas a igual número de variaciones de temperatura: fase mesófila, fase termófila, fase mesófila y fase de maduración y estabilización.

El control de los valores máximos de temperatura durante el proceso tiene como objetivo evitar la calcinación de los materiales en transformación, así como garantizar la eliminación de patógenos y la inhabilitación de semillas de arvenses (hierbas indeseadas) con el fin de que el material sea inocuo a la hora de su aplicación en el campo.

Tips

La pila o compostera no debe desprender olor a podrido. Si fuese así es porque hay demasiada humedad, por lo que tendríamos que mezclar con materia seca y remover.

Oxigenación de la pila de compostaje.

El objetivo de la aireación es suministrar oxígeno (O2) para la degradación microbiana, controlar la temperatura y eliminar la humedad excesiva del material orgánico.

El oxígeno lo garantizamos con la proporción adecuada de los distintos materiales (los materiales leñosos crean huecos por donde puede pasar el aire necesario). Además deberemos remover el montón de forma periódica, al menos cuando echemos nuevos aportes.

Durante la etapa termófila es necesario mantener un régimen adecuado de aireación controlando las temperaturas con un termómetro de sonda y realizando mínimo un volteo cada 15 días hasta que el material sea cosechado. Es importante recalcar que la excesiva aireación puede ocasionar la desecación del material y tener un efecto negativo en la actividad microbiana.

La aireación de las pilas de compostaje se realiza a través de los orificios que dejan las estacas o cañas colocadas al momento de su construcción o de los tubos de policloruro de vinilo (PVC) perforados. En pilas estáticas la aireación se realiza mediante la insuflación de aire forzado a través de tuberías colocadas al interior de ellas.

Tips

La compostera o la pila de compost no debe oler a amoniaco. Esto indicaría que hay exceso de nitrógeno (N); en ese caso tendríamos que aportar más materia seca, como hojas secas, serrín, etc…. y remover.

Humedad de la pila de compost.

El agua es requerida por los microorganismos para desarrollar sus funciones metabólicas y se la utiliza como vehículo de transporte de nutrientes y productos de desecho.

En la pila de compostaje el balance de humedad es importante ya que valores bajos afectan el metabolismo microbiano mientras que los altos conllevan la acumulación de agua en las cavidades intersticiales dificultando la difusión de oxígeno (O2) y favoreciendo las condiciones de anaerobiosis.

La humedad de la pila de compostaje debe ubicarse entre el 50 y el 60 %.

La humedad del compost en biofábricas de escala se controlará utilizando un medidor electrónico mientras que para pequeñas instalaciones se recomienda realizar la conocida “prueba del puñado”.

Consiste en tomar con la mano una pequeña porción del material y apretarlo fuertemente. Observaremos:

  1. Si se forma sin dificultad una especie de muñeco alargado quiere decir que la humedad está en el parámetro adecuado.
  2. Si el material se disgrega con facilidad debe agregarse más agua hasta que tenga la consistencia deseada, pero si el agua chorrea habrá que agregar algún material orgánico absorbente para corregir el exceso de humedad o en su defecto abrir la pila para que se airee y pierda humedad.

Tips

Si los restos están secos y fríos la actividad microbiana no está funcionando correctamente. Deberíamos humedecer, añadir más restos orgánicos, como restos de alimentos y remover. Para saber que la temperatura en el interior del material es correcta podemos insertar un termómetro para asegurarnos que estamos por encima de los 40º.

El tamaño de los residuos orgánicos.

El tamaño de las partículas desempeña un papel importante en la velocidad de transformación biológica de los residuos. Las partículas demasiado grandes tienen poca superficie de contacto para ser atacadas por los microorganismos haciendo que el tiempo de procesamiento se alargue y que los materiales se transforman parcialmente.

Cuando las partículas son muy pequeñas hay en cambio una disminución de los espacios intersticiales por lo que el material se compacta y se dificulta el intercambio de oxígeno y CO2, lo que promueve la putrefacción.

La relación entre el área superficial y la acción descomponedora de los microorganismos debe favorecer la transformación de la MO y el tamaño de las partículas debe garantizar una adecuada aireación (tamaño ideal: 20 a 30 mm).

Las dimensiones de la pila del compostaje.

Las dimensiones de la pila de compostaje influyen básicamente en la aireación del material y por lo tanto en la adecuada transformación del material orgánico. En el caso de manejo manual de las pilas estas deben tener entre 0,80 y 1,20 m de ancho y entre 1 y 1,20 m de alto. El largo no tiene una influencia clara en el proceso de compostaje y dependerá de la disponibilidad del terreno.

Si el compostaje se va a mecanizar, las dimensiones de las pilas pueden ser mayores: 2 a 3 m de ancho por 1,50 a 2,50 m de alto por el largo disponible en las instalaciones (una pila de compostaje manejable no debe exceder 25 m de largo).

Es necesario recordar siempre a la hora de armar las pilas que hay que dejar el espacio suficiente entre ellas para poder pasar con la maquinaria y realizar las labores de remoción y cosecha.

Estas medidas van a permitir controlar de una mejor manera las variables del proceso y terminarlo exitosamente.

La inoculación microbiana de la pila de compost.

Con el propósito de disminuir el tiempo de elaboración del abono orgánico y obtener un material microbiológica y nutricionalmente mejorado, es importante inocular la pila de compostaje con microorganismos eficientes autóctonos (EMA).

Estas son algunas de las ventajas de la adición de microorganismos:

  • Se acelera el incremento de las temperaturas que se mantienen en la etapa termófila del proceso independientemente de la aireación y las condiciones ambientales.
  • Se promueve la transformación aeróbica de compuestos orgánicos evitando la descomposición de la MO por oxidación, en la que se liberan gases generadores de olores molestos (sulfurosos, amoniacales y mercaptanos). Además, se evita la proliferación de insectos vectores como moscas ya que estas no encuentran un medio adecuado para su desarrollo.
  • Se incrementa la eficiencia de la MO como fertilizante ya que durante el proceso de fermentación se liberan y sintetizan sustancias y compuestos como aminoácidos, enzimas, vitaminas, sustancias bioactivas, hormonas y minerales solubles que al ser incorporados al suelo a través del abono orgánico mejoran sus características físicas, químicas y microbiológicas.
  • Se acelera el proceso de compostaje disminuyendolo a la tercera parte del tiempo de un proceso convencional (8 a 12 semanas).

Cosecha y procesamiento del compost.

Cosecha

Cuando el compost ha llegado a su etapa de estabilización desde el punto de vista microbiológico, la finalización del proceso de compostaje se caracteriza por la ausencia de actividad metabólica. El material tiene un aspecto uniforme de color café oscuro con un olor agradable a tierra de bosque y mantiene una temperatura similar a la del entorno. Este es el momento indicado para proceder a su cosecha.

Mantenimiento del compost

Una vez finalizado el proceso de compostaje y su respectivo procesamiento es conveniente acopiar el material bajo techo ya que a la intemperie puede perder rápidamente nutrientes por lavado, lixiviación o volatilización así como su carga microbiana por efecto de la radiación solar. Si no se dispone de la infraestructura adecuada para tal fin se puede cubrir el compost con materiales impermeables.

Procesamiento

Una vez culminado el proceso de compostaje el material debe conducirse al área de procesamiento donde se deberá mezclar la cosecha de varias pilas a fin de homogeneizar. Luego se lo extenderá en capas no mayores a 30 cm de alto para favorecer la pérdida de humedad a temperatura ambiente.

Para que el material compostado tenga una presentación adecuada es necesario someterlo a un proceso de refinado. Deberá alcanzar una humedad por debajo del 20 % para proceder entonces a cernirlo pasándolo por una criba o zaranda manual conformada por un marco de madera o hierro de 1,20 a 1,50 m de largo × 0,80 a 1 m de ancho con una malla de 2,50 × 2,50 cm.

Cuando el volumen de compost obtenido es grande se recomienda usar cribas o zarandas mecánicas que pueden ser vibratorias o de rotación.

El tamaño de malla de la criba dependerá de la granulometría que se desea obtener. Sin embargo, para utilización agrícola se recomiendan mallas de 1 × 1 cm.

Es importante señalar que no todo el material que entra al sistema de compostaje se biodegrada a la misma velocidad. Por su estructura físico-química muchos materiales requieren un mayor tiempo para perder su morfología inicial.

Por esta razón es muy frecuente que conjuntamente con el compost se presenten restos de materiales en distintas etapas de biodegradación o bien que el residuo original contenga aún componentes inorgánicos. Esta situación puede producirse cuando la materia prima es la fracción orgánica recuperada de los residuos sólidos domiciliarios (desechos urbanos).

En el proceso de cribado se produce un rechazo que puede ser del orden del 5 al 20 % dependiendo de la materia prima utilizada y de la granulometría que se desea obtener. Si este rechazo es exclusivamente de desechos orgánicos se lo ingresará nuevamente al sistema de compostaje.

En términos generales, durante el proceso de compostaje se producen pérdidas de volumen de los materiales originales de residuos debido a los procesos bioquímicos y a su manipulación. A esta disminución se debe adicionar la producida por el rechazo de materiales no degradados completamente.

Uso del compost.

El compost lo podremos usar para todo tipo de cultivos y en todo tipo de contenedores. Se puede usar de varias formas dependiendo de su etapa de maduración. De las cuales destacamos:

Compost fresco.

Los materiales están descompuestos sólo de forma parcial. Todavía no es un producto estable y por tanto puede tener cambios de temperaturas que pueden afectar a nuestras plantas. Por ello lo utilizaremos principalmente como acolchado en invierno, cuando las plantas tienen menos actividad vegetativa. También se puede utilizar para plantas que tengan grandes requerimientos de nitrógeno (N).  Procuraremos aplicarlo en superficie, sin mezclarlo con la tierra y sin tocar los tallos y hojas de las plantas.

Compost maduro.

La materia orgánica está totalmente descompuesta, tiene un color marrón oscuro, tirando a negro. Tiene una estructura grumosa y un olor agradable. Lo podemos usar como acolchado a mezclándolo ligeramente con la tierra en todo tipo de cultivos y plantas.

Purín de compost.

Podremos convertir el compost a estado líquido para aplicaciones en riegos, especialmente para riegos por goteo. La forma de hacerlo es muy simple. Preparamos un saquito de tela que llenamos con unos 2 o 3 kilos de compost. Este lo sumergimos en 10 litros de agua, dentro de un contenedor. Dejamos reposar o macerar durante 7 o 10 días. Removemos el compuesto dos o tres veces todos los días. Recomendamos oxigenar el compuesto con una bomba de acuario. También se puede reforzar el purín añadiendo algún caldo mineral  o microorganismos beneficiosos. Según necesidades del cultivo.

Dosis de aplicación de compost.

La aplicación de compost se hará de acuerdo a los análisis de suelo realizados antes de iniciar un cultivo, a la riqueza de nutrimentos de aquel y a sus requerimientos nutrimentales de elementos minerales puros.

Cultivos hortícolas.

Entre 8 y 10 toneladas de compost por hectárea. La aplicación puede hacerse antes de la siembra con el paso de la última labor de rastra sobre las camas en el caso de que el cultivo se vaya a trabajar bajo este sistema o en el momento del aporque de las plantas en forma mateada.

Patatas o papas.

La dosis de compost puede ser igual a la utilizada en el cultivo de hortalizas. El compost se aplica al fondo del surco en el momento de la siembra. No importa que el tubérculo entre en contacto con el compost. En cultivos cuya siembra se hace a “chorro continuo” también se puede actuar de esta manera.

Almácigos.

Se puede utilizar una dosis de 1 a 2 kg por metro cuadrado. La aplicación en este caso se hace esparciendo el compost sobre la superficie del almácigo para luego incorporarlo en los primeros 10 cm de suelo con la ayuda de un rastrillo.

Cultivos permanentes como frutales, café, cacao o banano.

Se pueden aplicar de 2 a 5 kg de compost por planta.

La primera aplicación se hace en el momento de la siembra colocando el compost al fondo de cada hoyo. Posteriormente se pueden hacer nuevas aplicaciones (3 a 4 ciclos por año) en dosis de entre 4 y 6 kg por planta.

Estas se harán en la corona de las plantas (a la altura de las ramas más extendidas o en la gotera del árbol) donde se colocará el compost para luego taparlo con tierra o con los mismos desechos que se encuentran en el entorno.

En el caso del banano se coloca el material alrededor de la planta y se tapa con los desechos del mismo cultivo para evitar su lavado o arrastre. En la producción florícola se realizan aplicaciones de hasta 42 t/ha (210 kg por cama de 32 m2 c/u).

Para macetas.

La mezcla se realizaría al 50%, una parte de compost por una parte de tierra.

Para huertos y jardines.

Se aplicará de dos a tres kilos de compost extendidos por cada metro cuadrado de terreno. Si queremos abonar únicamente determinadas plantas, arbustos o árboles, se extenderá alrededor de los mismos una capa de compost de entre dos a cinco centímetros de grosor.

Fuentes consultadas:


FIDA. Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola
Centro de recursos ambientales chico mendes.

Libro de agricultura orgánica de Manuel Suquilanda

Ministerio de agricultura, ganadería y pesca del Ecuador.

Cómo hacer compost pdf

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3 comentarios en “Cómo hacer compost [Manual práctico para el agricultor]”

  1. buenas tardes , me gustaria recibir todo tipo de informacion acerca del manejo y elaboracion de compostajes , tenemos un proyecto con los campecinos acerca de eeste tema

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